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Dormir con los Padres

“¿Deberíamos dejar que nuestro bebé duerma con nosotros los primeros meses? ¿Es seguro? Si lo hacemos, ¿cómo sabremos cuándo parar?” Al igual que con tantos aspectos de la crianza de un niño, a veces no hay una sola respuesta correcta a las diversas interrogantes que existen con respecto a dormir juntos padres e hijos. Lo que usted haga depende de si quiere tener a Lucy cerca por la noche y el precio de tal arreglo en la práctica, no para ella sino para usted. No hay duda de que a Lucy le va a gustar dormir con usted. Sin embargo, si no lo hace, no se lo tomará muy a pecho y se acostumbrará a dormir sola en el moisés o en la cuna. Por lo tanto, esa decisión es de los padres.

Se han hecho bastantes estudios sobre los beneficios a largo plazo de dormir juntos padres e hijos, pero no han arrojado resultados concluyentes. Basándome en mis propias observaciones de médico, pienso que no hace ninguna diferencia. A la larga, los niños que duermen con sus padres los primeros años no resultan más inteligentes ni maduros desde el punto de vista emocional que los que duermen solos. Es uno de los casos en que prevalece el sentido común: lo que uno hace con los hijos cuando están despiertos es mucho más importante que lo que hacemos cuando duermen.

Una de las principales ventajas de compartir la cama con Lucy es que usted podrá descansar un poco mientras la amamanta. Cuando ella tenga hambre, lo único que tiene que hacer es darse la vuelta de su lado y darle el pecho acostada. Así ni siquiera tendrá que levantarse para sacarle los gases, ya que ella también estará medio dormida y lactará más despacio. La alternativa es agotadora: se levanta, la saca de la cuna, le da el pecho en el sillón de lactancia, le saca los gases unos minutos y la vuelve a poner en la cuna. Repita esa secuencia varias veces durante la noche y verá las ojeras con que se levanta.

En cuanto a la seguridad, compartir la cama es un tema controvertido. Según algunos estudios de resultados no concluyentes, existe un pequeño riesgo de ahogar al niño al darse la vuelta y caerle encima. Sin embargo, cabe recordar que los mamíferos han dormido con sus crías desde el principio de los tiempos. Me cuesta trabajo creer que algo tan instintivo como dormir con los hijos pueda terminar en una tragedia con frecuencia. Soy padre y recuerdo ser muy consciente de la presencia de mis pequeños cuando dormían con nosotros en sus primeros meses de vida. Mi opinión particular es que es perfectamente seguro, salvo en circunstancias agravantes como cuando hay un problema de alcoholismo, drogas, sueño muy profundo o cualquier otra situación que afecte la capacidad de los padres de ser conscientes de la presencia del bebé.

Si usted no puede decidirse entre una cosa u otra, existe una solución intermedia, que es colocar un colchón pequeño al lado del suyo. Así podrá estar en misa y en procesión: Lucy estará cerca de usted y no tendrá que levantarse para darle el pecho ni para volver a ponerla en su camita.

PREGUNTAS DE PADRES DE VERDAD

Si decidimos dormir con nuestro bebé, ¿podremos sacarlo de la cama algún día?

Es cierto que Lucy va a querer abusar de su hospitalidad y le va a costar un poco de trabajo recuperar su independencia; pero no deje que esa preocupación le impida disfrutar la experiencia de dormir con ella por el tiempo que decida [Ver: Dormir].

¿Cuándo debemos parar?

Tan pronto como sientan la necesidad de independencia. Todas las familias son distintas. Atiendo a niños de cinco y seis años que todavía duermen con los padres. A los niños les gusta el arreglo, pero no estoy muy seguro de que los padres estén muy contentos [Ver: Cama familiar].

¿El niño no dormirá bien después si duerme con nosotros al principio?

Si lo tiene cerca, se acostumbrará a que usted lo reconforte cada vez que se despierte, normalmente dándole el pecho. Para evitar crear malos hábitos de dormir, trate de no responder a cada sonido que haga. Dele de mamar solo cuando tenga hambre de verdad. Él aprenderá a calmarse y a volver a dormirse solo, aunque esté a su lado.