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Reacción a los Alimentos

La reacción a los alimentos
La reacción adversa o sensibilidad a los alimentos es algo que se diagnostica muchas veces injustificadamente. A la mayoría de los niños no les sucede. Hemos tratado de dividir en grupos los distintos tipo de reacciones, con el objetivo de aclarar algunas de las creencias prevalentes.

Primero que nada, definamos los términos. La verdadera alergia a un alimento, o anafilaxia, no se trata simplemente de que el niño se queje de que tiene picazón o de que se siente mal del estómago. Si a Jimmy le da una reacción anafiláctica a un alimento —los más comunes son las nueces y los mariscos— inmediatamente se pondrá rojo y se le empezará a inflamar la garganta, dificultándole la respiración. Por suerte, la verdadera alergia es poco común. Normalmente se pone en evidencia la primera vez que se ingiere el alimento que la causa y puede producirla una pequeñísima cantidad. De hecho, la reacción anafiláctica puede ocurrir antes de ingerir el alimento; por ejemplo, si un adulto ha comido maní y tiene residuos en las manos, le puede provocar una reacción a un niño con una alergia muy fuerte de solo tocarle la boca. Mientras que la primera reacción por lo general consiste en un enrojecimiento leve de la cara, cada contacto posterior con el alimento causará una reacción más fuerte y a la larga afectará la respiración. Los niños pueden tener alergia a diversos alimentos, como la leche, o a medicamentos, por ejemplo, los antibióticos.

Las reacciones anafilácticas no son prevenibles, están latentes en el organismo. Porque un miembro de la familia sea alérgico a un determinado alimento, no significa que su bebé lo vaya a ser también. Es difícil determinar cuál es el alimento causante. Los análisis de sangre son poco fiables. Antes de que el niño haya ingerido el alimento que le dará alergia, los marcadores específicos indicativos de la alergia no están presentes en su sangre. Además, muchas veces esos análisis dan resultados erróneos, trayendo como consecuencia que se consideren peligrosos alimentos que no lo son. He visto muchísimas veces que los análisis indican que un determinado alimento es el causante de la reacción anafiláctica, a pesar de que el niño lo ha comido durante años sin ningún problema. Esos análisis inexactos o erróneos pueden llevar a los padres a restringir demasiado la dieta del niño. Las pruebas de la piel son un poco más precisas, pero son poco prácticas.

Aunque le parezca mentira, la mejor manera de saber si Lucy es alérgica a un alimento es dar por sentado que no lo es. Si resulta que de verdad es alérgica a él, enseguida que lo coma le saldrá una erupción intensa, probablemente acompañada de falta de aire. No obstante, incluso en casos de alergia fuerte a un alimento, es raro que la reacción sea grave la primera vez; pero será lo suficientemente desagradable como para que usted la note y le sirva de advertencia. La primera vez la erupción disminuye rápidamente y la respiración no debe afectarse mucho; pero si la reacción parece más fuerte, o si a Lucy le cuesta trabajo respirar, llévela inmediatamente al hospital. Por el contrario, si Lucy come manteca de maní y no le pasa nada, es casi seguro que no es alérgica al maní.

Si Lucy tiene una alergia fuerte, usted se convertirá en una experta (y muy pronto ella también) en leer la etiqueta de los alimentos a fin de evitar el alérgeno, así sean vestigios. Además, deberá llevar consigo una jeringuilla con epinefrina en todo momento. Cualquier persona que cuide a Lucy debe saber inyectarle ese medicamento; puede practicar con una naranja.

Sensibilidad a ciertos alimentos
La sensibilidad a algunos alimentos es un tipo de alergia leve causada por estos. No son nada comunes y las reacciones son diversas: son generalmente tardías, pueden ocurrir una vez o muchas veces y pueden presentarse por primera vez a cualquier edad. Por suerte, por lo general los únicos síntomas son urticaria y enrojecimiento alrededor de la boca; por ejemplo, puede que a Lucy le salga una erupción un día o dos la primera vez que coma fresa. Lo complicado de la sensibilidad a los alimentos es que no es obvio cuáles la causan y por eso son más difíciles de identificar que los alérgenos más fuertes. Por otra parte, tiende a disminuir con el tiempo, a diferencia de la alergia y las reacciones anafilácticas que empeoran. La categoría de sensibilidad incluye las erupciones leves comúnmente causadas por algunas frutas (tales como las bayas), el chocolate y el huevo, antes de los tres años. No hay pruebas para detectarla, sencillamente se evitan unos meses los alimentos que causen la reacción y se vuelven a dar periódicamente hasta que el niño los tolere.

Intolerancia a los alimentos
La intolerancia a los alimentos ocurre cuando un niño no digiere ciertos alimentos debidamente a causa de una afección digestiva de carácter enzimático. No es lo mismo que alergia. Por ejemplo, los niños con intolerancia a la lactosa carecen de las enzimas necesarias para digerir debidamente la proteína de la lege [Ver: Leche de vaca]. La intolerancia al trigo es otro ejemplo [Ver: Trigo]. Los síntomas de la intolerancia a los alimentos varían considerablemente en intensidad. Algunos niños no muestran ningún síntoma, mientras que otros padecen de diarrea crónica e inflamación. El diagnóstico suele ser enredado y el único tratamiento es evitar la sustancia que causa la intolerancia, lo cual también puede ser complicado.