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Reflujo Gástrico

¿Alguna vez se ha preguntado por qué la comida que tiene en el estómago no baja si se para de cabeza? Es porque el esfínter esofágico se estrecha. Cuando no se cierra, ocurre lo que los médicos llaman “reflujo”, que es cuando una parte del contenido estomacal sube y da acidez, aunque la persona no esté de cabeza. En los últimos años el reflujo ha sido un diagnóstico de moda en los adultos. Tal pareciera que todo el mundo lo tiene y que fuera el culpable de prácticamente todos los malestares de la parte superior del cuerpo. Para colmo, los niños pequeños no escaparon a la histeria del reflujo. Antes un niño aunque fuera llorón, era normal; hoy en día llora porque tiene reflujo. A continuación le doy algunos datos al respecto.

Niños de meses

El reflujo gastroesofágico consiste en la devolución de los alimentos a través del esófago y la boca. Hablando en términos estrictos, pudiera decirse que todo niño de meses tiene reflujo, por eso se les pone babero. A esa edad todavía tienen flojo el músculo que cierra la parte superior del estómago y por eso una parte de la leche vuelve hacia arriba, provocando los buches. Solo se trata de verdadero reflujo si hay vómito.

El reflujo y la sobrealimentación
Antes de usted o el pediatra de Lucy diagnosticarle reflujo, debe cerciorarse de que no la está alimentando demasiado. ¿Y por qué habría de hacer eso? Um, veamos. A lo mejor cuando Lucy se pone majadera, usted cree que tiene hambre. Aunque no sea así, acepta el biberón o el pecho como si fuera un chupete y cuando traga lo que sale del pezón o del biberón, se le hincha la pancita, causándole un malestar aún mayor. Y usted la sigue alimentando porque sigue majadera, hasta que ella no puede más y vomita.

Esa situación es muy típica en el caso de los niños de meses y puede traer como consecuencia un diagnóstico erróneo de reflujo. Si se ve reflejada en ese espejo, trate de no calmar cada acceso de llanto de su bebé dándole el pecho o el bibberen [Ver: Cólico]. Por otra parte, si está segura de que no lo está alimentando demasiado y sigue vomitando con frecuencia, puede que tenga reflujo de verdad.

Reflujo real
El verdadero reflujo de que hablan los médicos cuando se trata de los lactantes ocurre debido a que tienen el esfínter estomacal más débil de lo normal y devuelven los alimentos por la boca en forma de proyectil de vómito cada vez que lactan o toman el biberón. (No es lo mismo vómito que buches.) Si resulta que Lucy tiene reflujo, no constituye un problema siempre que aumente de peso regularmente. Se mejorará de manera natural a eso de los ocho meses. Mientras tanto, puede tomar las medidas siguientes para disminuir la frecuencia del vómito:

  • Cuando le dé el pecho o el biberón, haga varias pausas para sacarle los gases y así dejar que la leche se asiente en el estómago.
  • Manténgala en posición vertical y evite moverla demasiado después que termine de lactar.
  • Los antiácidos, como Zantac, tiene un efecto limitado y solo se debe recurrir a ellos en casos extremos.

Reflujo y cólico
He visto a muchos bebés que les han recetado medicamentos para el reflujo porque se determinó que tenían cólico del lactante, a pesar de que no vomitaban más de lo normal (excepto cuando los alimentan en demasía, tal como expliqué antes). La razón para tratar a los bebés majaderos con medicamentos para el reflujo es más o menos esta: la leche sube y da acidez y ese malestar hace llorar al bebé. Eso no tiene lógica, pues si la leche subiera, no se detendría a mitad de camino, sino que saldría en forma de vómito. Además, ¿por qué los buches han de molestar más a unos niños que a otros? Pienso que el diagnóstico de reflujo es una de las tantas soluciones fáciles que permiten a los médicos (y a los padres) pensar falsamente que encontraron la solución perfecta del problema, cuando en realidad no existe ninguna. Desdichadamente, esos padres se frustran y desilusionan más aún cuando no ocurre la prometida mejoría.

Niños pequeños

Los niños mayores de un año que no toman café, té ni alcohol ni fuman rara vez padecen de reflujo.