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Respiración

En los niños de meses

Ruido al respirar
Prácticamente todos los padres me preguntan por qué sus bebés hacen tanto ruido al respirar. La respuesta es sencilla: el ruido viene de la nariz. Todo el mundo tiene secreciones nasales, incluso los niños recién nacidos. Los adultos las eliminamos al toser o tragar; pero Lucy no se molesta en despejarse la nariz, a no ser que la acumulación de secreción le dificulte seriamente la respiración. Además, sus fosas nasales son tan estrechas que una pequeña obstrucción produce un sonido estrepitoso y unos resoplidos monstruosos que parecen totalmente incongruentes con su delicada y bonita apariencia. Para colmo, el silencio de la noche amplifica el ruido.

La secreción nasal no es un indicio de catarro, alergia ni malestar. Es un producto resultante normal del sistema respiratorio de un recién nacido y no hay necesidad de remediarlo cambiándolo de posición al dormir, ni con gotas para la nariz, ni mucho menos con un aspirador nasal[Ver: Aspirador nasal]. Un humidificador tampoco disminuirá el ruido. Cuando a Lucy le apetezca, se aclarará la nariz tragando, estornudando o tosiendo sin necesidad de ayuda. Esa congestión nasal suele durar varios meses, hasta que crecen las fosas nasales.

Respiración rápida y lenta
El aparato respiratorio de un recién nacido no ha terminado de desarrollarse (al igual que el resto del bebé). Lucy no tenía que respirar en la barriga; por eso cuando sale, no domina bien ese nuevo ejercicio y su comportamiento al respirar varía: a veces tiene la respiración agitada sin razón aparente, otras hace una pausa al respirar que parece una eternidad. Es normal. No se preocupe.

Estridor (respiración chirriante)

Si en los primeros meses oye que Lucy hace un ruido chirriante que se parece al de un perro de juguete, por lo general está provocado por el suave tejido de sus vías respiratorias. Algunos recién nacidos tienen ese tejido particularmente suave y vibra cuando respiran con fuerza, por ejemplo, cuando lloran. Esa anomalía, conocida con el complicado nombre de laringomalacia, o estridor laríngeo, casi nunca dificulta la respiración y casi siempre desaparece sola aproximadamente a los seis meses de edad.

Respiración sibilante
La respiración sibilante, sobre todo combinada con síntomas de catarro, y la respiración agitada, generalmente son indicios de bronquiolitis, un enfermedad viral con síntomas parecidos a los del asma en los niños más grandes [Ver: Bronquiolitis].

En los niños más grandes
Congestión nasal

El catarro y la alergia pueden producir congestión nasal y hacer ruidosa la respiración. La congestión nasal se oye en el pecho, pero no porque el niño tenga el pecho congestionado, sino porque el sonido se transmite y resuena en los pulmones. La congestión nasal constante en los niños podría ser un síntoma de adenoides agrandados. [Ver: Adenoides].

Respiración sibilante
El asma dificulta la respiración porque los bronquios se estrechan como reacción a la presencia de algún agente irritante. El sonido característico es un sonido sibilante al exhalar. La dificultad para respirar es proporcional a la severidad del ataque. [Ver: Asma].

Estridor (respiración chirriante)
El crup es una enfermedad viral cuyos síntomas son parecidos a los del catarro, con una tos característica que se parece al ladrido de un perro y la respiración dificultosa con estridor, un sonido chirriante que se produce al inhalar. [Ver: Crup].

Respiración agitada
Un niño con fiebre alta puede que tenga la respiración agitada debido al mecanismo reflejo que trata de bajarle la fiebre. Los calmantes para la fiebre disminuyen el ritmo respiratorio. Puede ser difícil distinguir la causa de la respiración agitada, ya que la pulmonía también da fiebre alta y respiración agitada. La diferencia es que cuando se trata de pulmonía, la respiración es más dificultosa, el niño se ve mucho más enfermo y al bajarle la fiebre, el ritmo respiratorio no vuelve completamente a la normalidad [Ver: Pulmonía].