a
b
c
d
e
f
g
h
i
j
l
m
n
o
p
q
r
s
t
u
v
z














Also, check out our Medication Dosage appchevron-circle-right

Hermanos

A los tres meses de embarazo decide darle la noticia a Jimmy. Al principio parece que no le interesa, pero le divierte que usted y su esposo apunten a su barriga y digan “bebé”. Le despiertan muchísima curiosidad los libros que le leen, donde sale gente grande con grandes vientres, gente de su tamaño que se ve muy feliz y hasta unos seres extraños y calvos más pequeños que él. Al cabo de varios meses, usted y su esposo de pronto desaparecen unos días y Jimmy se queda con la abuela, que le encanta porque puede comer todos los dulces que quiera. Cuando usted aparece de nuevo, trae dos cosas: una criatura chillona que parece que está pegada permanentemente a su pecho y un trencito nuevo para Jimmy. Él mira el tren un rato y luego va para donde está la criatura. En unos pocos días, se da cuenta de que a la criatura le dan mucha atención cuando llora y se pregunta si eso le dará resultado a él también.

Llevar al bebé recién nacido para la casa es un momento de inmensa alegría, por lo menos hasta que el hermanito mayor empieza a halarle los brazos y a torcerle los de mamá. Los niños de cualquier edad se agitan un poco después del nacimiento de un hermano, debido no tanto a celos como al cambio de rutina. Conocer de antemano su reacción ayuda a toda la familia a lidiar con la transición más calmadamente y sin muchos obstáculos.

Al principio a Jimmy no le importa y hasta le gusta que el bebé esté en la casa; pero muy pronto lo molesta el cambio en su rutina. Algunas veces está más entusiasmado que de costumbre o le cuesta trabajo controlar sus emociones. Eso también influye en cómo trata al bebé, oscila entre la indiferencia, la amabilidad y una amabilidad exagerada que es difícil de distinguir de la agresión. En resumen, aunque se da cuenta de lo complacida que usted se muestra cuando él acaricia al bebé, también nota su reacción cuando le pega un manotazo.

Como promedio, el segundo hijo se tiene dos años después del primero. Casualmente, a esa edad los niños pasan por una fase muy inquieta y necesitan que los padres les pongan límites firmes. Usted estará cansada, distraída y tendrá sentimientos de culpa y Jimmy aprovechará esa nueva oportunidad para probar fuerzas y sacarla de quicio. Es la situación ideal para fomentar problemas de comportamiento y rivalidad entre los hermanos si usted se olvida de que su principal responsabilidad para con su hijo mayor es tratarlo con amor e imponer disciplina a la misma vez. Aunque sea difícil, los padres deben ser más severos y constantes en esta fase.

QUÉ HACER

Sea bien directa con respecto al nacimiento del bebé.. Hágale entender a Jimmy que su llegada es para el bien de todos, incluso de él.

Trate de establecer una rutina parecida a la de antes. La constancia allanará mucho el camino.

Deje que toque a Lucy, aunque sea un poquito tosco. Aunque a veces no se sepa bien si la está acariciando o pegándole, ella es más fuerte de lo que parece; cuando Jimmy sea demasiado tosco, no forme un aspaviento, sepárelos sin demostrar mucho descontento.

Dedíquele tiempo extra a Jimmy, pero no como respuesta a un mal comportamiento.

Haga actividades con él solo, pero sin aislarlo del bebé.

Tan pronto sea posible, póngalos a dormir en el mismo cuarto, aunque tenga suficiente espacio para que duerman separados. La convivencia estrecha el lazo entre ellos; al mayor le da la sensación de que está protegiendo a su hermanito y el menor se divierte mirando lo que hace el mayor. De esa manera, usted no tendrá que dividir su tiempo entre dos cuartos ni crear competencia ni celos.

Imponga disciplina si es necesario. No dude en poner de penitencia a Jimmy; llorar un poquito le ayudará a quitarse la frustración.

QUÉ NO HACER

No prepare demasiado a Jimmy para el nacimiento. Antes de los dos años y medio es demasiado pequeño para entender y aunque entienda la situación racionalmente, eso no lo preparará emocionalmente.

No le tenga lástima a Jimmy; no hay nada de qué lamentarse.

No trate de imponerle al bebé ni le pregunte constantemente si quiere a su hermanita. Deje que él solo se encariñe con ella.

No vuelva del hospital con un montón de juguetes nuevos. Puede que sea un lindo gesto, pero pudiera delatar su nerviosismo y hacer demasiado hincapié en la aceptación del bebé.

No le dedique atención a Jimmy en respuesta a un mal comportamiento. En vez de eso, dedíquesela cuando él menos la espera.

Tener un hermanito es una bendición para toda la familia. Para Jimmy significa diversión en su propia casa y una fuente nueva de afecto. También lo ayuda a madurar: como usted puede dedicarle menos atención, no está encima de él constantemente y así exhorta su independencia incipiente.

PREGUNTAS DE PADRES DE VERDAD
¿Cuál es el mejor momento para tener otro hijo?
No hay un buen momento ni un mal momento. Muchos expertos en la crianza de niños hablan de la importancia de dejar pasar un tiempo entre un niño y otro. No es una teoría particularmente válida, ya que los niños que nacen uno seguido del otro son tan felices como los que nacen con un tiempo de por medio.

Ya han pasado unos meses desde que nació mi hijo y el hermanito todavía le pega de vez en cuando. ¿Qué hago?
Si Jimmy todavía le pega a Lucy, probablemente es porque usted le dio demasiada importancia al principio. Sé que es difícil no reaccionar exageradamente, pero mientras más se enoje, más fomentará ese comportamiento. Reaccione como ante cualquier otro mal comportamiento, por ejemplo, tirar comida o derribar un florero. Hágale una breve advertencia y si aún así desobedece, llévelo para su cuarto unos minutos y no haga ningún otro comentario cuando lo saque. Si le resta importancia, pasará cada vez mens [Ver: Disciplina y límites].

¿Debo darle el pecho al bebé delante de su hermanito?
Por supuesto. Deje que Jimmy vea las cosas tal y como son, entre ellas, que los recién nacidos necesitan alimentarse.