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Parto Prematuro

Lucy nació prematura y tuvo que dejarla en una incubadora en el hospital, conectada a no se sabe cuántas máquinas. Ha sido un proceso largo y difícil, pero gracias a los maravillosos adelantos de la medicina, ya casi la puede llevar para la casa.

Cuidado de un niño prematuro
Cuando lleve a Lucy para la casa, lo más probable es que ya esté saludable y debe tratarla como tal. Puede tratarla como una princesa si quiere, pero no exagere. Al igual que cualquier otro recién nacido, la puede sacar fuera de la casa, recibir visitas y dejar que sus hermanitos jueguen con ella. Dele el pecho o el biberón cuando tenga hambre, no se obsesione con su peso y no esté pendiente de su temperatura, tomas de leche ni deposiciones. Disfrútela como la bebé normal que es. En cuanto a las consultas médicas, puede que al principio sean más frecuentes de lo normal, a fin de monitorizar el aumento de peso. La vacunación por lo general se empieza a los dos meses de nacido y se regirá por el mismo calendario que los niños nacidos a término.

Lactancia de los niños prematuros
Los niños que nacen moderadamente prematuros pueden lactar; sin embargo, los médicos y enfermeras no siempre lo aconsejan, a pesar de que los beneficios de la lactancia para los niños prematuros están demostrados científicamente. Lo que más les preocupa es la cantidad ingerida. Debido a eso, a los niños que pasan por la sala neonatal de cuidados intensivos casi siempre les dan el biberón con fórmula o leche materna extraída. En la casa la madre deberá elegir una de las tres alternativas siguientes:

Seguir dándole fórmula
Es la alternativa más fácil, pero no por fuerza la mejor. La leche materna tiene beneficios nutritivos considerables desde el punto de vista de la inmunidad. Sin embargo, dar el pecho a ese punto pudiera requerir un gran esfuerzo y a lo mejor usted no se siente con la energía para ello [Ver: Leche materna o fórmula].

Extraerse la leche y dársela en biberón
Si se extraía la leche cuando el bebé estaba en el hospital, esta es una alternativa incómoda pero factible. Tenga en cuenta que la mayoría de los beneficios fisiológicos de la leche materna, en términos de protección inmunológica, se obtienen los primeros dos o tres meses. Ya que este método no tiene la importante ventaja de contribuir al vínculo entre madre e hijo, a lo mejor muy pronto el estrés de sacarse la leche supere las ventajas [Ver: Extracción de la leche materna].

Darle el pecho
Existe la probabilidad de que Lucy se adapte al pecho, depende de lo acostumbrada que esté al biberón, el tiempo que estuvo en cuidados intensivos y si le dieron alguna oportunidad de lactar. Si opta por esto, trate de darle el pecho cada vez que le toque una toma. A lo mejor al principio no sabe qué hacer con el pezón y se enoja. Pare unos minutos y vuelva a intentarlo. A los veinte minutos de ese entrenamiento en lactancia, debe ofrecerle el biberón, sea de leche materna o fórmula. En el transcurso de los días siguientes disminuya poco a poco la cantidad de veces que suplementa con fórmula. A Lucy le dará más hambre y se interesará en el pecho. Es muy probable que en un plazo de siete a diez días (probablemente frustrantes) pueda darle solo el pecho. Si resulta un fiasco, tiene las otras dos alternaties [Ver: Problemas de la lactancia].


Desarrollo de los niños prematuros

Las diferencias en el desarrollo físico entre un niño prematuro y uno nacido a término de la misma edad varían según la anticipación con que nació el prematuro. La mayoría de los niños prematuros nacidos después de las 32 semanas alcanzan los hitos del desarrollo normales para su edad entre los seis y ocho meses. Demoran un poco más para tener la estatura y el peso normales, pero a los dos años casi todos han alcanzado a los niños de su edad nacidos a término.