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Miedo

Una vez conocí a un niño que le tenía terror al viento. Su mamá pensaba que le había empezado después de ver un episodio de “Winnie the Pooh” donde a los personajes se los lleva el viento durante una tormenta. Aunque a ellos parecía divertirle, a partir de entonces su hijo se negaba a salir de la casa en días de viento, lo cual significaba que tanto él como ella tenían que quedarse encerrados en la casa. El miedo se hizo tan grande que ni siquiera se asomaba a la ventana porque temía ver moverse las hojas de los árboles. Todas sus conversaciones terminaron por girar en torno a temas relacionados con el tiempo.

Todos los niños le temen a algo, incluso niños de apenas uno o dos años. Puede ser miedo a los animales salvajes, a las criaturas sobrenaturales, a la oscuridad o incluso a cosas que no deberían dar miedo, como el viento. A pesar de las buenas intenciones de los padres, si se trata demasiado de apaciguarles el miedo, lo acrecentarán sin querer. Por ejemplo, si usted se mete debajo de la cama para demostrarle al niño que los monstruos no existen, le recordará sus miedos, sus emociones, y se pasará el día entero hablando de monstruos. Además, usted quedaría bastante mal parada si de verdad se encuentra un monstruo ahí debajo. Hablando en serio, el miedo es algo completamente normal en los niños. Trate de no darle demasiada importancia, dé alguna explicación breve y racional para que no adquiera un gran significado, ni en la vida de Jimmy ni en la suya. Si a Jimmy no le convencen sus explicaciones, no insista. Tarde o temprano se dará cuenta de que el motivo de su miedo es infundado.

En la medida de lo posible, evite exponer a Jimmy a lo que le causa miedo, aunque en algún momento tendrá que enfrentarse a ello. Por ejemplo, si le tiene miedo al viento, como mi pequeño paciente, tarde o temprano tendrá que salir de la casa y cuando se dé cuenta de que el viento no se lo va a llevar, se le quitará el miedo. Mientras más se demore en salir, más tardará en darse cuenta. Por suerte, esos miedos normales de la infancia pasan, aunque sea un proceso de meses.