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Fiebre

La fiebre es buena y mala. Es buena porque avisa que hay algo fuera de lo normal en el cuerpo y ya que la mayoría de los virus se debilitan con el calor, la fiebre ayuda a purgar la enfermedad. Es mala obviamente porque el niño está enfermo y se siente mal. No obstante, por grave que sea una enfermedad que dé fiebre, en sí misma no es peligrosa y no hace daño al cerebro, ni siquiera en los casos aislados que dan convulsies [Ver: Convulsiones febriles].

La temperatura corporal normal es entre 97° y 99° F; una fiebre baja es aproximadamente de 100.5° F, una fiebre intermedia, de 101.5° F y alta, de más de 103° F. El margen de error es aproximadamente de medio grado, dependiendo de cómo se tome la temperatura y el tipo de termómetro. Además, la intensidad de la fiebre depende también del niño; mientras que una misma enfermedad a algunos les da fiebre alta, a otros no les da fiebre.

En los recién nacidos
En los primeros días fuera del útero, la temperatura del recién nacido puede fluctuar sin razón aparente. Su “termostato” todavía no funciona bien del todo, ya que en el útero la madre es quien regula su temperatura. Si se tapa con bastante colchas, la temperatura puede subirle un poco hasta, a más de 100.5° F (a partir de la cual se considera fiebre oficialmente). La fiebre es rara en los recién nacidos y es por lo general un buen indicador de enfermedad. Ademas, un descenso por debajo de los 97° F puede ser síntoma de una infección. Otros síntomas, tales como poco apetito y somnolencia excesiva, son mejores indicadores de la gravedad de una enfermedad que la fiebre. De cualquier manera, no se moleste en ponerle el termómetro a Lucy regularmente a los pocos días de nacida, solo si la nota demasiado caliente o fría. Llame enseguida al médico si le da fiebre o un descenso de temperatura.

Antes de los tres meses
Es muy raro que a un niño le dé fiebre antes de los tres meses. Si nota caliente a Lucy y cuando le pone el termómetro tiene más de 100.5° F, definitivamente tiene fiebre. A esa edad la fiebre puede ser un síntoma de una enfermedad grave y, por lo tanto, requiere atención médica, sobre todo si tiene somnolencia o falta de apetito. No pierda tiempo tratando de bajarle la fiebre con medicamentos; llévela al médico para determinar la causa.

Después de los tres meses
Cuando Jimmy tenga fiebre, la pregunta más importante no es “de cuánto es” sino “por qué la tiene”. Un niño puede tener un gripe sin importancia y darle fiebre de 105° F, pero también puede tener una enfermedad grave con fiebre de 101° F. No se preocupe ni tampoco se fíe del termómetro.

CUÁNDO DEBE PREOCUPARSE

Si Jimmy tiene mucho sueño o parece aletargado y sigue así cuando se le baje la fiebre con un calmante.

Si tiene otros síntomas, tales como respiración dificultosa o varios vómitos.

Si la fiebre le dura varios días o se le quita y le vuelve.

Si toma poco líquido porque podría deshidratarse.

CUÁNDO NO DEBE PREOCUPARSE

Si Jimmy está alerta, aunque tenga malestar.

Si no puede bajarle la fiebre, no quiere decir necesariamente que deba preocuparse; algunos tipos de gripe y virus dan una fiebre muy difícil de bajar con medicamentos. Eso no es un síntoma fiable de la gravedad de la enfermedad.

Si la fiebre se quita al cabo de unos días.

QUÉ HACER

Bájele la temperatura a Jimmycon acetaminofeno o ibuprofeno o ambos, más para aliviarle el malestar que por la lectura del termómetro. Si se siente muy mal, no escatime con el calmante, dele la dosis más alta para su edad y repítala según sea necesario [Ver: Medicinas para el dolor y la fiebre].

Si tiene alguna duda con respecto a la causa de la fiebreo la necesidad de tratamiento, consúltelo con el médico.

QUÉ NO HACER

No le ponga el termómetro a Jimmy constantemente. Ya sabe que tiene fiebre y le va a subir y bajar mientras esté enfermo.

No le dé baños de agua fría ni lo frote con alcohol. Son estrategias prehistóricas que solo dan escalofríos y malestar. Las medicinas son mucho más eficaces.

PREGUNTAS DE PADRES DE VERDAD
¿Cuándo la fiebre es demasiado alta?
La fiebre alta nos pone nerviosos. No obstante, no significa inequívocamente que se trata de algo grave. El termómetro puede marcar más de 105° F a causa de una enfermedad viral breve. Claro está, debe llamar al médico en caso de fiebre de más de 103° F para determinar la causa.

Por qué a mi niño le palpita su corazoncito?
Porque así debe ser. Cuando el cuerpo se calienta, hay un mecanismo reflejo que acelera el ritmo cardíaco para expulsar el calor. Mientras más sangre circule, más disminuye el calor.

¿Por qué mi niño tiene la respiración tan acelerada?
Por la misma razón: el calor se disipa mediante la respiración.

¿Pudiera convulsionar?
La fiebre alta puede provocarles convulsiones febriles a los niños propensos a ellas. Aunque asustan, no son peligrosas. No importa qué le digan, no las evitará dándole calmantes al niño constantemente para bajarle la fiebre.

¿Cuándo debo bajarle la fiebre a mi hijo?
Solo si tiene malestar. De lo contrario, deje que la fiebre tome su curso natural y observe los síntomas. De esa forma, podrá estar al tanto de la evolución de la enfermedad, en vez de suprimir los síntomas. La fiebre tiene su razón de ser: hace del cuerpo un ambiente hostil al virus. Además, tiene una ventaja oculta y es que le quita al niño la energía, por lo tanto, descansará en vez de andar corriendo y jugando bajo el efecto del Tylenol.

¿Es cierto que tengo que dejar al niño en la casa 24 horas después que se le quite la fiebre?
No sé quién implantó esa norma. La mayoría de las enfermedades son contagiosas antes de que empiece la fiebre, no después. Se sorprenderá de ver lo rápido que se recuperan los niños de las enfermedades. Si Jimmy se siente con ánimo de jugar o de ir a la escuela al día siguiente de tener fiebre, llévelo.