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Virus del Estomago

Además de los dibujos, objetos de barro cocido y otras manualidades que Jimmy lleva a la casa de la guardería, también es normal que lleve unos cuantos virus estomacales, que abundan en las guarderías y escuelitas sobre todo en la primavera y en el otoño. Son infecciones virales del intestino que causan náusea, vómito y diarrea.
A los niños por lo común les empieza con un vómito repentino, a veces seguido de diarrea, y les puede dar fiebre alta o baja. La causa también puede ser una bacteria o un parásito, aunque son menos frecuentes que los virus y los síntomas pueden ser más graves. La principal preocupación ante cualquier afección del estómago es la pérdida de líquido debido al vómito o la diarrea. Sobre todo los niños más pequeños se deshidratan muy rápido (ver debajo sugerencias para prevenir la deshidratación y curar su efecto perjudicial).



Referente a cómo su hijo contrae esos virus, permítame decirle solamente que, en términos médicos, se le conoce con el poético nombre de transmisión por ruta o vía fecal oral.


Vómito provocado por un virus del estómago
El vómito puede ser bastante violento, especialmente al comienzo de la enfermedad. Lo primero que se expulsa son los alimentos y cuando no queda nada, se expulsa la bilis. En general, el vómito no dura más de 24 horas, sobre todo si se repone el líquido perdido. El vómito es una mayor causa de deshidratación que la diarrea.

En niños

Los virus del estómago son poco comunes en los niños de meses, ya que no van a la guardería; pero cuando contraen un virus (posiblemente llevado a la casa por un hermano mayor), lo esencial es estar bien atento. Los niños de meses, sobre todo los más jóvenes, se pueden deshidratar mucho a las pocas horas de empezarles el vómito. Tenga presente que los niños también vomitan por otras causas que pueden confundirse con un virus estomacal, por ejemplo, una obstrucción intestinal.

Si de pronto Lucy vomita en más de ocasión (y si es vómito de verdad y no algunos buches), debe seguir dándole el pecho o fórmula en pequeñas cantidades y llame al médico para pedirle consejo.

En niños mayores de seis meses

Si el niño es más grandecito, generalmente puede pasar el vómito en la casa si se toman algunas medidas sencillas. El objetivo principal es prevenir la deshidratación en las primeras 24 horas reponiendo el líquido perdido. Si lo logra, el cuerpo de Jimmy se encarga de lo demás y fortalece sus defensas para librarse del intruso virus.

CUÁNDO DEBE PREOCUPARSE

Si el vómito dura más de 24 horas, sobre todo si sigue siendo fuerte.

Si la menor cantidad de líquido hace vomitar a Jimmy.

Si hay síntomas de deshidratación. Si Jimmy se deshidrata, se verá pálido y cansado. Casi no podrá mantener los ojos abiertos y orinará muy poco. Esos síntomas indican que la rehidratación por vía oral no está dando resultado. Debe llevarlo al médico o al hospital para que lo rehidraten por vía intravenosa.

CUÁNDO NO DEBE PREOCUPARSE

Si Jimmy se mantiene activo.

Si vuelve a tener uno o dos vómitos después de haber mejorado un par de días..Puede ser que se haya apurado en volver a darle alimentos que resultan un poco fuertes para el estómago, aunque a Jimmy le apetezcan, por ejemplo, pizza.

QUÉ HACER

Dele a Jimmy la cantidad de líquido que tolere sin vomitar, pero déselo casi continuamente hasta que deje de vomitar. Use un gotero si es necesario y déselo muuuuy lentamente. Demasiado líquido le hinchará e irritará el intestino y eso lo hará vomitar más.

El líquido puede ser cualquier refresco (cola, ginger ale, bebidas isotónicas) diluido con mitad de agua y a temperatura ambiente. Los remedios hidratantes comerciales, tales como Pedialyte, son caros y no son más eficaces que un refresco para prevenir la deshidratación.

Si es un niño lactante, puede darle pequeñas cantidades de leche materna o fórmula diluida con el doble de agua. Si vomita más de dos veces, entonces dele otros líquidos claros, igual que se le dan a un niño más grande.

Dele solo líquido hasta por lo menos seis horas después que deje de vomitar. Después puede empezar a darle comida sólida de nuevo, poco a poco; deben ser alimentos muy suaves para el estómago, bajos en sal y poco sazonados, como galletas de soda y cereales secos. Repito: muy lentamente. Si Jimmy los tolera, vuelva poco a poco a su dieta regular. Si en cualquier momento empieza a vomitar de nuevo, dele líquidos otra vez para reponer los perdidos, tal como se explica antes.

QUÉ NO HACER

No le dé agua sola. Es necesario reponer los minerales, sales y azúcares, junto con el agua.

No vuelva a darle comida sólida demasiado pronto.

No le dé leche de vaca ni fórmula en su concentración completa hasta que el vómito haya disminuido.

No le ponga supositorios para el vómito. No son eficaces y pueden resultar peligrosos.

En la mayoría de los casos, el vómito dura uno o dos días y después disminuye. Puede estar seguido de diarrea, lo cual constituye un problema distinto (ver debajo).

Diarrea provocada por un virus estomacal
La diarrea puede suceder al vómito o dar sola. Varía, desde un poco de descomposición hasta heces muy aguadas [Ver: Heces fecales].

En niños de recién nacidos a 6 meses

La diarrea es difícil de definir en niños tan pequeños, ya que normalmente hacen caca muy floja hasta diez veces al día. Una mayor frecuencia podría ser diarrea, sobre todo si es demasiado floja. Puesto que los niños más pequeños corren un mayor riesgo de deshidratación, debe dárseles pequeñas cantidades de leche materna o fórmula y llamar al médico para pedirle consejo.

En niños mayores de 6 meses

La diarrea provocada por un virus estomacal es desagradable, pero no es grave, aunque puede sorprenderle lo mucho que dura. El sarpullido o dermatitis en el área del pañal es la peor incomodidad que causa. La diarrea, comparada con el vómito, casi nunca causa una deshidratación grave, pero puede suceder.

CUÁNDO DEBE PREOCUPARSE

Si hay sangre o mucosidad en la diarrea.

Si la diarrea es extremadamente frecuente (más de ocho veces al día)

Si hay síntomas de deshidratación (ver arriba)

Si el niño tiene una fiebre alta que no baja (más de 102°F)

Cualquiera de esos síntomas podría ser indicativo de una infección bacteriana o un virus más grave, que requieren atención médica.

CUÁNDO NO DEBE PREOCUPARSE

Si la diarrea dura mucho. Es más a menudo la regla que la excepción. Después de un virus estomacal, las heces pueden tardar un mes en volver a la consistencia normal. Eso no quiere decir que el virus todavía esté presente, sino que el intestino demora en sanar y volver a absorber el agua. Los análisis y cultivos de heces fecales no reportan ningún beneficio después que se ha quitado la infección. Tenga paciencia.

QUÉ HACER

Dele a Jimmy su comida habitual, excepto cítricos y otras frutas y verduras ácidas, como el tomate. Darle solo alimentos ricos en fibra no reporta beneficio y, ya que la diarrea le va a durar un rato, es mejor darle su comida normal.

Déjelo sin pañal cada vez que sea posible para evitar que le salga dermatitis y tome las otras medidas preventivas descritas en la sección sobre dermatitis del pañal.

Jimmy tendrá menos apetito durante unos días después que se le quite el vómito o la diarrea y a lo mejor hasta se le empiezan a notar las costillas. Tal vez se demore para recuperar su apetito normal y el peso perdido. Si lo presiona para que coma, podría ponerse majadero para comer o empezarle a gustar demasiado los dulces y féculas. Si no lo obliga, verá que es una fase pasajera, a la cual le seguirá un apetito voraz, se comerá todo lo que le ponga delante y le pedirá más. Entonces verá llenarse de nuevo los espacios entre las costillas.